lunes, 22 de junio de 2015

Reflexión "El Nuevo Paradigma de la Educación para el siglo"



<En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe>

-Eric Hoffer.

 

La llamada “Nueva Sociedad del Conocimiento”, como lo menciona Aguerrondo, Inés (1999) es aquél grupo de personas que están siendo formadas para superar a la sociedad que ha caído en el conformismo y que ha dejado de encontrar un imperativo en su quehacer de vida. Por lo tanto para poder lograr el cambio mismo dentro de nuestra educación se debe empezar por exigir aquella igualdad de oportunidades de acceso al conocimiento pertinente del saber con miras a la creación de una sociedad competente, ética y democrática.

Tedesco (1995) hacía una invitación al cuestionamiento de quiénes asumen la responsabilidad de educar y/o formar a las nuevas generaciones, en lo cual encuentro una respuesta tan clara y sencilla; aquél que decide formar a una sociedad del Siglo XXI es aquél que está dispuesto a cubrir ese imperativo democrático que hace énfasis en la creación de la condiciones contextuales para la movilización de todo aquello que promueva la competitividad y genere un cambio de paradigma social.     

Este cambio de paradigma o inclusión de nuevas reformas tecnológicas como menciona Aguerrondo, Inés (1999) no debe ser un simple apelmazamiento de computadoras dentro de los planteles educativos, debemos empezar por comprender que México no necesita poner los ojos en otros países y sus modelos educativos, debemos empezar por conocer nuestro entorno, sus necesidades y las mismas exigencias para poder dar así una educación con visión futurista y esto solo será posible si tomamos conciencia, rediscutimos y redefinimos los ejes básicos que subyacen al actual modelo de educación (Aguerrondo, 1993).

Partiendo de esto, en la lectura encuentro tres aspectos positivos que vale la pena resaltar de la misma lectura:

  • Aquella estructura sugerida básica de la educación en la que Aguerrondo, Inés (1999), plantea tres niveles de análisis para lograr una mirada prospectiva hacia las reformas o cambios que debe tener la educación.
1.-  Político-ideológico.
2.- Técnico-pedagógico.
3.- Organizacional.

Dichos niveles deben ir estrictamente ligados para poder lograr una mirada prospectiva en la misma educación , donde partiendo de ello logremos formar una sociedad capaz de manejar la incertidumbre, cuestionamientos al saber mismo que parta y promueva el pensamiento complejo.
Ese pensamiento que seleccione, focalice en lo real, que recorte lo que nos interesa de una realidad y difumine el resto pues lo importante es saber permanentemente acordarse de que simplificamos por razones prácticas, heurísticas, y no para extraer la quintaesencia de la realidad y apegándola a la calidad necesaria propuesta por los 7 lenguajes de la modernidad. 

  • De los saberes a las competencias, como sugiere la autora y como bien lo sabemos por experiencia adquirida en nuestro quehacer ya no es suficiente que el alumno sepa o conozca estructuras gramaticales, es imperante que sepa movilizar esos saberes, que tenga capacidad de acción ante necesidades contextuales diferentes a través de los cuales pueda tener una o varias respuestas de acción positiva.

  • El saber tecnológico en la educación, con esto no quiere decir como lo mencioné anteriormente que en las aulas estemos llenos de computadoras o que tengamos amplias capacidades de interconexión sino más bien tiene que ver con el estilo de pensamiento y su forma de operación. Es la base que redefine la manera de entender el aprendizaje dentro y fuera de la escuela.

Los  aspectos negativos que encuentro en la lectura son los siguientes:

  • Ser parte de un mercado laboral internacional nos obliga a crecer de manera rápida nuestra competitividad pero  se debería garantizar que exista un avance en el proceso de crecimiento y no sólo asegurarse de que se cubran las aptitudes básicas para la acción básica. La educación debe dejar de verse como un mero paso a dar en los peldaños de la vida obligada sino como aquel lugar que permite hacerle ver y conocer a los estudiantes  sus competencias y ayudarles a potenciar su acción en el campo amplio del mundo del trabajo.

  • La notoria falta de compromiso que existe con la educación y los recursos destinados para ella pues no solo se trata de modificar planes y programas que aparenten un cambio durante una administración sino en una real transformación prospectiva como lo maneja la lectura.

  • Y finalmente se habla de un cambio de contenidos, docentes y materiales para lograr todo lo que la misma sociedad del siglo xxi requiere pero, ¿ acaso estamos conscientes de la importancia de la coherencia entre el escribir todos estos cambios detrás de un computador y la conocer la realidad contextual que existe hoy en día en las aulas de México?
Como conclusión la lectura "el nuevo paradigma de la educación para el siglo" me hace reconocer la importancia que tiene la profesionalización docente, la formación continua y el cambio de mentalidad y de acción dentro y fuera del aula pero también creo que el cambio en la educación debe ir más allá y debe verse este cambio como una problemática que concierne a toda una sociedad.




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